Dir. Alberto Morales
 
portada fotografia caricatura noticias columnas revista medios videoteca
La barba del Gobernador
05/08/2013 - Xalapa, Ver.
por Proporcionada por el autor de la columna

No sé su nombre, y ella tampoco el mío. Pero cuando me vio, en la esquina de Revolución, fue mutuo el gusto por vernos.

05/08/2013 22:34:48 - Xalapa, Ver. por Salvador Muñoz


Dice que no me reconocía, que he cambiado mucho y su mirada se fijaba en mi barba blanca. No la culpo. Han pasado como doce años que dejamos de vernos y cualquiera que me viera, pensaría que por mi alba vellosidad bien podría ser el encantador de perros, César Millán. Nos despedimos igual como nos encontramos, sin nombres.



Curioso, unas horas antes hablaba sobre mi barba con alguien que sabe mejor que yo de eso: don Rubén Pabello Rojas. Le platicaba de que de repente, los hilos de plata que cantaba a mi madre cuando empezaba a asomarse un mechón en sus cabellos, empezaron a surgir en mí. Don Rubén, hombre de bigotes y cabellera blanca, alba, limpia, me platicaba que fue la barba lo primero que se impregnó en su edad adulta... ¡vamos! pero a mí no me luce como a don Rubén... lo mío parece un manchón entre blanco y gris... como si la elegancia se la hubiera apropiado toda don Rubén.



Y cuando llego de darle la vuelta a mi buen Harry, me encuentro a unos vecinos que me dicen que mi Perrhijo ya tiene canas... mi vecina no puede disimular la mirada y la pone sobre mi barba... la vacilo y la sonrojo cuando le digo que se me queda viendo para ver quién tiene más canas, si mi Harry o yo.



Mis barbas blancas no me gustan, pero si soy flojo para rasurarme, soy más flojo para ponerme un tinte. No reniego del paso del tiempo en mí. Es más, me encanta verme a mis (cuasi) 45 así, no sé si más viejo, más o menos viejo, o simplemente viejo, pero digno.



Creo que nada más dos veces me he puesto tinte... bueno, me ha puesto la mujer y cada vez que lo hace, tengo la sensación de ver en el espejo a Cepillín.



Pero hay de barbas a barbas... por ejemplo, siempre me impresionaron las de Charles Darwin, a quien seguido confundía con Karl Marx. Cuando joven, quise tener una barba tipo Jesús pero era más lampiño que nalga de bebé... Fidel Castro no sería Fidel Castro si se rasurara porque de cierto modo, las barbas y bigotes son personalidad. Por eso, cuando vi a Pedro Infante sin bigote en Los Tres Huastecos, se me hacía ridículo.



Pero las barbas tienen su chiste... hay a quienes les queda, hay a quienes no... a quienes no, parecen sucios, descuidados, y en lugar de verse bien, desagradan.



Casos, se les vea bien o mal, hay varios, como Erik Porres, el titular de Sedeco, quien luce con o sin barba; ¿alguien recuerda a Héctor Yunes Landa con su barba de candado? Por cuestiones de imagen tuvo que quitársela, más cuando en sus pretensiones por competir por la candidatura a la gubernatura luchaba contra un joven y el asunto era verse con mayor experiencia, maduro, pero no viejo.



Entre los periodistas están Aurelio Contreras, quien tiene rato con ella y Guillermo Manzano, aunque creo que el también maestro de la Prepa Juárez ya se la quitó. ¿Recuerdan a Oliver Aguilar Yunes? Parecía que quería compensar su calvicie prematura con la barba.



Hoy vemos al gobernador Javier Duarte con una barba de días, como de descanso, de ésas que salen en vacaciones y sinceramente ¡no le queda! Vamos, se ve como yo, descuidado, desaseado, flojo... sin que suene a ofensa, pero veo en el gobernador a un Jack Black (el actor de Amor Ciego, o la nueva versión de Gulliver) con barba pero peinado.



Por supuesto, al final, cada quien se deja el bigote, las patillas, la barba como quiera, y si el gobernador quiere andar peludo de la cara, como chico malo, lo puede hacer porque al final, no faltará quien le diga que se ve bien, galán, guapo, macho y para una barba de gobernador, qué mejor que unos barberos del Gobernador.



 


Otras Entradas

Otras Entradas

Espionaje a medias

Intento ordenar mis pensamientos porque quiero tratar el asunto del espionaje, pero es difícil empezar a escribir cuando la Mujer me muestra a una "escort" del bajío, cuyas proporciones en nalga y pecho se contraponen a su diminuta cintura... "trae chaparrera" me dice, mientras me muestra el trasero de esa joven, cara de niña, que me recuerda lo poco que enseña de su rostro, a Ximena Sariñana.

Congruencia legislativa

Haciendo cuentas, a ojo de buen cubero, la decisión en pro o contra el desafuero de Eva Cadena Sandoval por parte de la LXIV Legislatura podría darse en unos quince días.

Senadores y alcaldes

"Jamás pensamos que un día íbamos a votar por el PRI", era la frase con la que se topó durante su campaña el hoy alcalde electo de Perote, Juan Francisco Hervert Prado, quien ocurrente, respondía: "No se preocupen... ¡voten por el Verde!"

La reelección de Pepe Mancha

En términos simples, la dirigencia de Pepe Mancha podría resumirse así: Una gubernatura, una bancada equilibrada y más de cien alcaldías.

La dirigencia del PRI

Cuestiona un amigo mi negativa a que se incorpore Américo Zúñiga Martínez a la dirigencia estatal del PRI.

Anemia legislativa

Es cuestión de observar y preguntar: ¿Quién falta por salir en un audio, un video, un escándalo?

¡Y Héctor voló!

Según este miércoles, a las siete de la mañana, estaría "invitado" Héctor "N" para presentarse ante la Fiscalía "N" para responder a los señalamientos que le hiciera uno de los más emblemáticos símbolos del duartismo, y si volteamos un poco hacia atrás, del fidelismo, y quien por cierto llegó con el alemanismo: Arturo "N".

El Jamás de Renato

Me enseña su reloj de los Tiburones Rojos a manera de respuesta cuando le pregunto a qué equipo le va.

Las matemáticas del poder

Cuando a finales del siglo pasado, el PRI perdió 107 alcaldías, fue el escándalo. ¿Por qué? Porque en lugar de festejar el avance de la democracia, nos regodeamos con el fracaso del partido en el poder. ¡Ah! Perdón... La derrota tuvo nombre, apellido y padre: Miguel Ángel Yunes Linares.

Caciques triunfadores

La pasada elección dejó en claro que a veces, los que ganan en las urnas no necesariamente son los candidatos, por ende, no necesariamente han de ser los que van a gobernar y no, no es por esa percepción que se tiene en torno a Xalapa con Hipólito Rodríguez Herrero, o Boca del Río, con Fernando Yunes Márquez, de quienes se dice que los que van a mandar realmente son Andrés Manuel López Obrador o Miguel Ángel Yunes Linares, respectivamente... nos referimos a los pequeños o grandes cacicazgos atrás de un triunfador en las urnas.

Los 3 independientes

De los 270 candidatos independientes que participaron en cuatro entidades por un cargo de representación popular, sólo tres alcanzaron a subir al podium de los triunfadores y los tres se dieron en Veracruz: Isaac García Álvarez, en Coahuitlán; Tavo Pérez Garay, en San Andrés Tuxtla; y Christian Romero Pérez, en Tlacotalpan.

Fernando Yunes Márquez, candidato electo por Veracruz, presume sus 102 mil votos que le dieron el triunfo en el Puerto, pero a la vez, igual hace alarde de ser el candidato más votado en la entidad, título que ostentaba en su momento Elizabeth Morales García con más de 95 mil votos en Xalapa.

Pepe 2018

Le pregunto si en sus escenarios, al igual que en los de Héctor, incluso el mismo Miguel Ángel, tienen contemplado que así como hay una animadversión en este momento para el PRI, este mal humor social pueda impregnar al apellido Yunes, más cuando en las últimas dos elecciones para Gobernador (2010 y 2016) ha participado este apellido y es posible, muy posible, que en el 2018, lo tengamos otra vez en tres personalidades en la disputa por la candidatura en sus respectivos partidos.

El triunfador en las elecciones

Van a dar las nueve de la noche, y bajo el riesgo de que aquí al día de mañana las cosas cambien (aunque lo dudo) la percepción que se tiene en torno a estas elecciones, es que hay varios triunfadores donde su circunstancia es lo que los posiciona como tales, incluso, hasta perdiendo hay quienes salen ganando.

Héctor 2018

Se le ve más delgado, pero no ese "delgado jodido" que agarró cuando anduvo en la pasada campaña por la gubernatura donde perdió 11 kilos, aunque asegura que cuando compitió para Senador, bajó 17 kilos 300 gramos.