Dir. Alberto Morales
 
portada fotografia caricatura noticias columnas revista medios videoteca
Hambre

Intento escribir... pero un aullido o llanto me distrae...
08/11/2012 00:53:50 - Xalapa, Ver. por Salvador Muñoz


Para. Así, de imprevisto, tal cual surgió. Pero me llena de dudas y además, me impide que me aplique en la columna del día...



Mi intención de escribir sobre temas políticos como la posibilidad de que Alberto Silva llegue al CDE del PRI o Erick Lagos a la secretaría de Gobierno se ve impedida por ese gusanito que se introdujo en mis oídos en forma de aullido... o llanto.



Cuando lo escuché, pensé en el perrito que recién llegó al departamento de arriba... tendrá como una semana que empezamos a escuchar sus uñas cuando camina o corre por esa casa... ¡no! en lo absoluto... no nos molestan sus patitas, más bien nos intriga saber cómo es, de qué color es, si es macho o hembra, porque sencillamente, al parecer, los vecinos no lo sacan... al menos cuando estamos nosotros en casa. Calculo que es pequeño por el sonido agudo de su ladrido, y también lo defino como un excelente guardián ante quien se acerca a la puerta de la que hoy es su casa...



Pero descarto que ese aullido que oí... o llanto, sea del perrito vecino porque cuando agudicé el oído, parecía más un gemido de niño que de animal.



Intento concentrarme de nuevo en esa conjetura sobre Silva Ramos y la posibilidad de que abandone Tuxpan para llegar a Xalapa. No sé... lo sigo viendo como un potencial precandidato a la Gubernatura junto con Héctor y Pepe Yunes, claro, cada uno en su circunstancia...



¡Y otra vez! Ese ¡Uuuu! o ¡Buuu! se vuelve a oír, suave, quedito, como si pretendiera que sólo yo y mi soledad en casa lo escuchara... No creo que sea el niño de la vecina de enfrente que a todo pulmón, exigía comer a su hijo, un pequeño que nunca vi, pero que oí llorar la cantidad de veces ante la desaforada desesperación de lo que creo, era su madre... pero no... lo descarto, tiene rato que esos inquilinos se fueron y ahora la casa la habita un par de señores cincuentones...



Me asomo por una ventana... pelo oreja por la otra ventana... jalo la cortina y trato de encontrar, ya no con el oído, sino con la vista, el origen de ese ¡Uuuu! o ¡Buuu! que me distrajo... pero ya se hizo el silencio... y a fuerza de ser sinceros, a punto estuve de hacerme yo...



No por miedo, no... no hay porqué... aunque coopera mucho la soledad de esta casa y su santa paz...



Trato de retomar el tema con Erick y su intención de pasar por polígrafo y antidoping a quienes pretendan ser candidatos por el PRI... respetable su posición aunque en el caso del polígrafo, me pregunto, qué político no miente y más en aras de defender a su partido, a su alcalde, a su gobernador o su presidente... conste que dejé a un lado sus intereses...



¡Chingada...! Otra vez ese ¡Uuu! o ¡Buuu!... ¿es un niño? ¿será el de los tamales? Y es que me acabo de comer dos, reservando uno más en el altar de muertos por si más al rato siento un huequito en la panza...



Perdón... ¿Se sabe esa leyenda urbana? A mí me la contó un amigo, de ésos que en su mirada hay nobleza y su decir carece de dobleces... creo que fue ayer que, igual, entre tamalito y tamalito, salió el tema del niño de los tamales...



Me dice Rafa (realmente no se llama así, pero por alguna falla en mis neuronas, olvido su nombre y siempre le digo Rafa, sin que él tenga a bien corregirme y sólo se ría de mi enésima necedad por cambiarle el nombre) que hubo una familia donde la mayoría de los hijos les gustaba la uña. Tan era así, que asegura que el piso de la casa que rentaban tenía por mosaicos tarjetas bancarias, producto de su robo y al no entender el mecanismo para usarlas, les dieron un uso de duela plástica. Sí, era una familia de malvivientes... a excepción del benjamín que contrastaba con el aspecto malandro de sus hermanos al tener una cara suave, dulce, de niño bien... por supuesto, ¡era el consentido de todos!



Una tarde de diciembre, después de que los rapaces regresaran a casa tras aplicar el dos de bastos a los parroquianos descuidados, resolvieron salir a cantar la rama ¡para ver si obtenían unos pesitos! Los contrastes de la ilusión decembrina con su triste realidad.



El pequeño llevaría el bote para recaudar con la idea de que su carita de ángel lo haría más fácil... pero porque estuvo jugando, distraído o lo que quiera, el benjamín no comió. Su madre sacó de entre su pecho el monedero y le extendió un billete de 20 pesos y le dijo: Toma, vas con la señora de los tamales, y te compras tres... ¡para ti!



Por supuesto, no hubo recelo de los demás hermanos porque muy aparte de que ellos ya estaban comidos, lo querían y procuraban mucho.



La rama entonces cantó por el Macuiltepec y las calles de Nuevo León y Progreso hasta que iniciaron el descenso a la avenida Xalapa, allá por la facultad de Economía... por allí estaba la señora de los tamales que decía su mamá y el hambre hizo presa al niño, cosa que a sus hermanos, enfrascados en una buena noche de colecta, le decían que se aguantara porque por él, las personas cooperaban al ver su carita de ángel...



Cuando se estuvo cerca de la tamalera, el pequeño se separó un momento del grupo, se acercó a la señora, y pidió sus tres tamalitos. Con el alimento en la mano, se reagrupó donde estaban sus hermanos: en el puente peatonal que cruza a la facultad de Economía. En ese momento, un rechinido de llantas estremeció a los pocos transeúntes que por allí circulaban. Un conductor perdía el control de la unidad y se impactó contra el grupo de niños... ¡era una tragedia!



Las malas noticias corren tan rápido como si el mismo viento se encargara de llevarlas... cuando la madre llegó al lugar, justo en ese momento, desprendían de la pared y parte del puente, el carro y allí, entre piedra y sangre, estaban los hijos de la señora, llorando, gritando, gimiendo con un brazo roto y un hueso expuesto... pero para la madre de éstos, sólo la mirada buscaba con insistencia al pequeño, al consentido... un respiro de alivio con el que sentía que el alma se le desprendía, dejó escapar cuando vio al niño, limpio, sin ningún rasguño, en cuclillas, ovillo, y entre sus manos, un tamalito sin hoja, como si estuviera a punto de comérselo. Cuando ella lo tomó en sus brazos sintió ese frío que sólo la muerte es capaz de ofrecer... sin ningún rasguño ni daño aparente, el pequeño estaba muerto... Por supuesto, entre las mujeres que vieron al pequeño con su tamal en la mano, se escapó una frase: ¡Murió con hambre!



Agucé el oído... El ¡Uuu! o ¡Buuu! ya no lo escuchaba... quise entonces retomar el tema de Alberto Silva y Erick Lagos pero había perdido totalmente la concentración, no así el apetito... resolví ir al altar de muertos por un tamal, pero ¡demonios! sólo encontré la hoja vacía... entonces comprendí que no era un ¡Uuu! lo que escuchaba, sino un ¡Buu! de un niño, que al parecer, había saciado su hambre...


Otras Entradas

Otras Entradas

Veracruz

La noche del sábado pude haberla disfrutado mucho...

Espionaje a medias

Intento ordenar mis pensamientos porque quiero tratar el asunto del espionaje, pero es difícil empezar a escribir cuando la Mujer me muestra a una "escort" del bajío, cuyas proporciones en nalga y pecho se contraponen a su diminuta cintura... "trae chaparrera" me dice, mientras me muestra el trasero de esa joven, cara de niña, que me recuerda lo poco que enseña de su rostro, a Ximena Sariñana.

Congruencia legislativa

Haciendo cuentas, a ojo de buen cubero, la decisión en pro o contra el desafuero de Eva Cadena Sandoval por parte de la LXIV Legislatura podría darse en unos quince días.

Senadores y alcaldes

"Jamás pensamos que un día íbamos a votar por el PRI", era la frase con la que se topó durante su campaña el hoy alcalde electo de Perote, Juan Francisco Hervert Prado, quien ocurrente, respondía: "No se preocupen... ¡voten por el Verde!"

La reelección de Pepe Mancha

En términos simples, la dirigencia de Pepe Mancha podría resumirse así: Una gubernatura, una bancada equilibrada y más de cien alcaldías.

La dirigencia del PRI

Cuestiona un amigo mi negativa a que se incorpore Américo Zúñiga Martínez a la dirigencia estatal del PRI.

Anemia legislativa

Es cuestión de observar y preguntar: ¿Quién falta por salir en un audio, un video, un escándalo?

¡Y Héctor voló!

Según este miércoles, a las siete de la mañana, estaría "invitado" Héctor "N" para presentarse ante la Fiscalía "N" para responder a los señalamientos que le hiciera uno de los más emblemáticos símbolos del duartismo, y si volteamos un poco hacia atrás, del fidelismo, y quien por cierto llegó con el alemanismo: Arturo "N".

El Jamás de Renato

Me enseña su reloj de los Tiburones Rojos a manera de respuesta cuando le pregunto a qué equipo le va.

Las matemáticas del poder

Cuando a finales del siglo pasado, el PRI perdió 107 alcaldías, fue el escándalo. ¿Por qué? Porque en lugar de festejar el avance de la democracia, nos regodeamos con el fracaso del partido en el poder. ¡Ah! Perdón... La derrota tuvo nombre, apellido y padre: Miguel Ángel Yunes Linares.

Caciques triunfadores

La pasada elección dejó en claro que a veces, los que ganan en las urnas no necesariamente son los candidatos, por ende, no necesariamente han de ser los que van a gobernar y no, no es por esa percepción que se tiene en torno a Xalapa con Hipólito Rodríguez Herrero, o Boca del Río, con Fernando Yunes Márquez, de quienes se dice que los que van a mandar realmente son Andrés Manuel López Obrador o Miguel Ángel Yunes Linares, respectivamente... nos referimos a los pequeños o grandes cacicazgos atrás de un triunfador en las urnas.

Los 3 independientes

De los 270 candidatos independientes que participaron en cuatro entidades por un cargo de representación popular, sólo tres alcanzaron a subir al podium de los triunfadores y los tres se dieron en Veracruz: Isaac García Álvarez, en Coahuitlán; Tavo Pérez Garay, en San Andrés Tuxtla; y Christian Romero Pérez, en Tlacotalpan.

Fernando Yunes Márquez, candidato electo por Veracruz, presume sus 102 mil votos que le dieron el triunfo en el Puerto, pero a la vez, igual hace alarde de ser el candidato más votado en la entidad, título que ostentaba en su momento Elizabeth Morales García con más de 95 mil votos en Xalapa.

Pepe 2018

Le pregunto si en sus escenarios, al igual que en los de Héctor, incluso el mismo Miguel Ángel, tienen contemplado que así como hay una animadversión en este momento para el PRI, este mal humor social pueda impregnar al apellido Yunes, más cuando en las últimas dos elecciones para Gobernador (2010 y 2016) ha participado este apellido y es posible, muy posible, que en el 2018, lo tengamos otra vez en tres personalidades en la disputa por la candidatura en sus respectivos partidos.

El triunfador en las elecciones

Van a dar las nueve de la noche, y bajo el riesgo de que aquí al día de mañana las cosas cambien (aunque lo dudo) la percepción que se tiene en torno a estas elecciones, es que hay varios triunfadores donde su circunstancia es lo que los posiciona como tales, incluso, hasta perdiendo hay quienes salen ganando.